Diciendo que sí a la Intimidad

¡Hola a todos! Mi nombre es Laurel Hastings. Estoy sirviendo en el rol administrativo en el equipo de Mike este año. En estas primeras 3 semanas de ser parte de este equipo de tercer año, rápidamente aprendido que Mike es alguien que convierte cada conversación en una oportunidad para ir a lo profundo, ir tras vulnerabilidad, de descubrir cosas acerca de ti mismo que antes no sabías. Voy a compartir con ustedes una de esas experiencias.

La semana pasada, tres personas de mi equipo y yo nos sentamos a escuchar una reunión por Skype que Mike tenía con un grupo de la iglesia Expression 58. Después de que terminó, Mike nos preguntó si teníamos alguna pregunta.  La discusión que prosiguió fue  una de esas experiencias poderosas y divinas. Una donde no sabes exactamente qué es lo que está pasando, todo lo que sabes es que es increíblemente significativa, estas siendo transformado, y la forma en la que vives ahora será diferente.

Durante nuestra conversación, nos metimos al tema de discernimiento espiritual, la habilidad de distinguir entre el bien y el mal. Hubo un momento el día anterior donde Mike sintió que una persona en nuestro equipo se estaba sintiendo triste, aunque no lo estaba demostrando externamente. La tristeza no es un espíritu, es una emoción, ni buena ni mala. Pero Mike fue capaz de discernir lo que ella estaba sintiendo porque la emoción estaba viniendo de un acuerdo con el espíritu de aislamiento.  Aislamiento le dijo que estaba sola y desconectada de la gente aquí. Ella eligió escuchar esa voz, silenciando la voz de la Verdad. Se sintió sola porque creyó que nadie aquí realmente la conocía o podía conocerla. Había tantas excusas sobre el por qué no podíamos conocerla, no habíamos pasado el tiempo suficiente juntos, no había compartido toda su historia aún, etc. Mientras Mike estaba hablando con ella, dijo una algo que me golpeó más fuerte que cualquier otra cosa que haya dicho:

El amor no pone requerimientos en intimidad.

¡¿Que?! podía sentir la verdad en esa afirmación, pero me di cuenta que había vivido mi vida haciendo lo opuesto...Para que yo pudiera compartir todo lo que soy con las personas, ellos tenían que ganárselo, probar que eran dignos de confianza, seguros. “Solamente seré vulnerable contigo si me puedes convencer de que no sere lastimada.” Pero en la realidad, eso no es para nada vulnerabilidad. No es posible lograr vulnerabilidad si no hay riesgo involucrado. Y no es mi trabajo protegerme a mi misma. Cuando trato de hacer eso, estoy acordando con miedo y con aislamiento. Esa necesidad desesperada de protegerme a mí misma solamente muestra una carencia de confianza en Dios para cuidarme. Si todo esto es verdad, entonces significa que podría conocer y ser conocida por cualquier persona aleatoria que conozca. Eso es completamente diferente de como he pensado toda mi vida. Pero es lo correcto. Conocer a alguien no solamente significa que conoces su historia, o has pasado suficiente tiempo con ellos que conoces su personalidad, lo que les gusta o no les gusta, etc. Solamente se trata de quienes son, sabiendo la verdad de lo que Dios dice que son.

Ya he visto esto suceder en nuestro equipo. Solamente hemos estado juntos tres semanas, pero ya hemos ido a un nivel tan profundo en nuestra relación el uno con el otro. Todos nosotros comenzamos este año tomando la decisión de decir sí a cada uno de nosotros, de decir sí a la vulnerabilidad incómoda y aterradora. Vinimos aquí sabiendo que hay una forma de comunidad e intimidad  con las personas disponible para nosotros, eso es más profundo y más poderoso que cualquier cosa que jamás hayamos experimentado. Y eso era algo por o que todos estábamos hambrientos. Decidimos arriesgarnos a ser heridos, rechazados y tener personas que pensaran menos de nosotros por el bien de algo mejor. Cada vez que estamos juntos, tenemos la opción de escuchar al miedo y aislamiento, de retirarnos y escondernos, o podemos escoger seguir la voz de Amor y entrar a la intimidad y conexión, de entrar a la luz y ser completamente conocidos. Han habido tantas veces ya cuando uno de nosotros tomó esa decisión, y pudo experimentar nuestro completo amor y aceptación. Nunca has experimentado amor por completo hasta que lo experimentas en medio de tu desastre. Y nunca sabrás qué cosa tan maravillosa es hasta que dejes a las personas ver el real, autentico, desordenado y hermoso tu.

- Laurel Hastings (traducido por Gabriela Santos)